¿Es verdad que la música hace más inteligentes a los niños?

Por mariana Muñiz Munguia, co-creadora del Espacio de Ana y Gio 

Un sinnúmero de científicos han querido demostrar que tocar un instrumento musical o estar expuesto a la música desde los primeros meses de vida, hace a las personas más inteligentes, sin embargo el probar esta teoría no ha sido cosa fácil pues es nada más y nada menos que el cerebro y todas sus encrucijadas el que juega un papel vital en esta hipótesis. 

Los estudios ponderan que el adentrar a los niños al lenguaje de la música puede ayudar de manera considerable a tener un mejor futuro académico. Algunos resultados alentadores en este sentido han expuesto que el cerebro de una persona en contacto constante con la música, se traduce en mejores resultados en el funcionamiento ejecutivo logrando dominar tareas cognitivas tales como: realizar múltiples acciones, tomar buenas decisiones, inhibir el mal comportamiento y resolver problemas. 

Si bien estos estudios también nos han hecho saber que las diferencias socioeconómicas y el ambiente familiar en el que nos desarrollamos juegan un papel fundamental en cómo las personas pueden adaptar la música a sus vidas y cómo ésta puede o no beneficiar activamente la inteligencia, creo firmemente que aprender a escuchar la música como si fuera una segunda lengua puede generar el mismo efecto para cualquier persona. Y hablo de una “segunda lengua” cuando los padres son quienes les enseñan a sus hijos cómo se escucha, cómo se pronuncia y cómo se practica. 

Dice Joe Dispenza que “asimilar conocimientos (saber) y adquirir luego la experiencia práctica aplicando lo aprendido hasta que la habilidad se convierta en tu segunda naturaleza (saber cómo)”1 es seguramente el proceso que seguimos para adquirir la mayoría de las facultades que ahora forman parte de nuestro conocimiento. De tal forma que si nos damos a la tarea de dar a conocer a nuestros hijos distintos sonidos, ritmos musicales, melodías, armonías, notas y acordes, el leguaje de la música en su cerebro se hace tan basto que podremos ayudarles a agudizar en gran medida la memoria auditiva y a tener una mayor precisión en la conciencia fonológica. Con base en la experiencia puedo asegurar que el exponer a los niños a diferentes ritmos musicales y sobre todo el que haya una continua repetición por parte de los padres, se puede entablar con ellos un mismo lenguaje basado en la música. A un corto plazo se puede observar que su lenguaje verbal y corporal se desarrolla ampliamente y resulta sorprendente el permanente gusto por aprender más de la música. De tal manera, resulta indiscutible que el vínculo que se forma entre padres e hijos puede crecer a partir de expresar este mismo idioma musical aunque en los niños aún no existan las palabras ni los conceptos para expresarse verbalmente. Te invito a que no dejes pasar esta gran oportunidad para entablar con tus hijos un nuevo vínculo de seguridad que los impulse, desarrolle su capacidad de asombro, su creatividad y sobre todo un oído musical tan basto que les permita abrir nuevos panoramas cognitivos y como añadidura un nexo emocional fuerte entre tú y ellos. 

1. Joe Dispenza, Deja de ser tú. La mente crea realidad. Septiembre 2012, Ed. Urano ¿Quiénes somos? El Espacio de Ana y Gio es una empresa mexicana con experiencia en la estimulación del neurodesarrollo de los niños en sus primeros años de vida a través de la música. El método creado por Mariana y Antonio Muñiz ofrece una alternativa de aprendizaje y estimulación para niños en edad preescolar cuyo contenido lúdico promueve un desarrollo cognitivo, psicomotriz, social, creativo y que tiene su base en la música como herramienta principal.